
Situaciones
Pidiendo informaciones en una farmacia para comprar un remedio para un resfriado
Algo no deseable para cualquier viajero o turista es enfermarse durante el viaje. Muchas veces, solo es un resfriado, ya sea por el cambio de clima o tal vez por el aire acondicionado. Si no has llevado contigo un pequeño botiquín y no quieres recurrir al extremo de dirigirte a una guardia de hospital, deberás ir a una farmacia. Y allí, ¿qué dices?
(Pedro llega de noche a una farmacia 24 hs. Tiene los ojos vidriosos, está muy pálido y ojeroso y con mucha tos.)
- Buenas noches, ¿en qué lo puedo ayudar?
- Mire, la verdad es que tengo un resfriado (¡atchís!) muy fuerte y necesito tomar algo para que se me pase.
- ¿Le parece que tiene fiebre?
- No lo sé, no tengo termómetro, aunque creo que sí: siento escalofríos en todo el cuerpo, estoy transpirando mucho, pero al mismo tiempo tengo mucho frío. No puedo respirar bien, me duele la cabeza y siento como si me hubieran golpeado todo el día sin parar.
- Mire, señor, yo no soy médico y no puedo prescribirle ningún remedio, me tendría que decir el nombre de la droga o el remedio que precisa.
- ¿Tiene ibuprofeno, aspirina o novalgina?
- Sí, por supuesto , ¿en qué dosis?
- La más fuerte que tenga.
- Aquí tengo ibuprofeno 600, alivia la fiebre y el dolor.
- Perfecto y podría ser un tubo de vitamina C, también.
- ¿De uno o dos gramos?
- De uno.
- Muy bien. ¿Usted vive acá?
- No, he venido para realizar unos trámites.
- Mire, le recomiendo que haga reposo y controle la fiebre y, si no mejora, sería bueno que se dirigiera a una guardia. Aquí en la otra cuadra hay un hospital que tiene emergencia las 24 horas.
- Bueno, muchas gracias por los consejos y los datos.
- Adiós, que se mejore.